Si viajas a Roma no renuncies después de las comidas a tomar una copita de grappa, el famoso licor obtenido por destilación de orujos. Un digestivo perfecto, ideal para quitarse el frío en invierno y alegrar la sobremesa en verano.
No se conoce exactamente el origen geográfico de esta bebida, tal vez procedente del norte del país o de la Suiza italiana. En cualquier caso, tomarse una grapa en Roma es un ritual casi tan obligado como el de saborear un helado o lanzar la famosa moneda a la Fontana di Trevi. Eso sí, hay que estar preparado porque se trata de un destilado de uva de alta graduación.
Servida bien fría y en copa pequeña, la grappa es siempre una delicia en Roma, aunque se produzca en otra regiones del país. Estas son las denominaciones de origen más celebradas y apreciadas:
- Grappa di Barolo
- Grappa del Piamonte
- Grappa de Lombardía
- Grappa del Trentino
- Grappa del Friuli
- Grappa veneziana o del Veneto
- Grappa del Tirol del Sur
- Grappa di Sicilia
- Grappa di Marsala
Salvo los muy especialistas bebedores de grappa resulta difícil distinguir una variedad de otra. Las hay más dulces, otras más secas, pero todas contundentes y aromáticas. No importa: la verdadera esencia de la grappa es saborear las costumbres y tradiciones italianas.
Además, en Roma todo el mundo sabe que la verdadera finalidad de compartir unos tragos de grappa es tener buena compañía y disfrutar de una charla agradable. Salute!