El verano romano está resultando caluroso y sofocante, especialmente para los sufridos turistas que recorren la ciudad padeciendo la sed y el castigo del sol. Por suerte, los que acudan a admirar la grandeza del Coliseo podrán encontrar algo de alivio gracias al agua fresca que mana de las tres fuentes ubicadas dentro del monumento, dos en la planta baja y una en el primer nivel, todo a la sombra de los ambulacra o pasadizos cubiertos del anfiteatro.
- Las viejas fuentes del Coliseo
Agua potable, fresca y totalmente gratuita. Una sorpresa muy agradable para los miles de turistas que visitan todos los días Anfiteatro Flavio, que se convierte en una especie de horno infernal para sus visitantes durante los días más calurosos del verano.
Por otra parte, el agua siempre ha sido un sello distintivo del Coliseo. En sus días de gloria estas instalaciones contaban con un perfecto sistema de abastecimiento de agua para los espectáculos públicos. Llegó a disponer de más de un centenar de fuentes. Y es que el agua nunca fue un bien escaso aquí, de hecho el recinto se inundaba para celebrar en él batallas navales.
Así que una de las imágenes características del Coliseo en verano, la de las papeleras llenas de botellas de plástico vacías, va a desaparecer: ahora todos podrán rellenarlas con agua que brota de fuentes milenarias: un remedio viejo y eficaz para soportar el calor y calmar la sed, para disfrutar así de una de las grandes visitas que podemos realizar en la capital italiana.