Las lluvias e inundaciones que están castigando el centro de Italia durante este mes de noviembre están resultando un quebradero de cabeza también para los habitantes de Roma y para los turistas que visitan la capital italiana estos días.

La crecida del Tíber inunda Roma
La crecida del río Tíber ha obligado al cierre de un puente histórico y ha anegado varios barrios de las afueras de la ciudad. Además, el lodo ha crecido y taponado los arcos de apoyo del puente Milvio, invadiendo el paso peatonal y arrasando los árboles.
El Puente Milvio es un importante punto turístico dado que fue el lugar en el que el emperador Constantino derrocó a su rival Majencio en el año 312 d.C.
Las inundaciones en Roma habrían sido mucho peor de no ser por los altos muros que se levantan a lo largo de la ribera del río en el centro de la ciudad. Estos muros han evitado desbordamientos aunque el agua sí se ha deslizado hasta algunas zonas importantes como la del Coliseo, si bien los mayores estragos se han producido en la periferia.
Con todo, las inundaciones de Roma no han resultado tan catastróficas como las que ha sufrido la región de Toscana donde cuatro personas han muerto, o en el este de Italia, en toda la fachada del Adriático, provocando algunas de las peores inundaciones en 150 años en la ciudad de Venecia. Allí, la plaza de San Marcos y otras zonas de la ciudad de los canales se han convertido en una gran piscina.