A finales de abril se iniciará el ambicioso plan de remodelación de la Plaza del Popolo y el Paseo del Pincio, con la restauración de sus esculturas, fuentes y estatuas. El proyecto, dirigido por la Superintendencia del Capitolio de Patrimonio Cultural, le costará a la capital italiana 1.375.000 euros.

Plan para renovar los tesoros de la Plaza del Popolo
La restauración y limpieza supondrá una actualización del aspecto más monumental de la plaza, al tiempo que permitirá recuperar el esplendor original de las fuentes Neptuno y la diosa Roma, con sus impresionantes esculturas diseñadas por Giuseppe Valadier y convertidas en realidad por Giovanni Ceccarini. También serán limpiadas y pulidas las esfinges de mármol que adornan la parte superior de los muros que rodean la plaza, que literalmente se caían a pedazos ante la mirada atónita de los turistas.
También serán «resucitadas» las estatuas de las cuatro estaciones, encargadas por el cardenal Belisario Cristaldi, la balaustrada con vistas a la plaza, el bajorrelieve de mármol que representa la Fama coronando a los genios de las Artes y Comercio. Más tesoros que serán restaurados: las rampas del paseo, la fuente de Hermafrodita y su granito rojo vivo y las dos columnas de granito rosado que se sitúan al comienzo del Paseo de Pincio.
Se deja para más adelante el obelisco egipcio de 24 metros dedicado a Ramsés II, conocido como Obelisco Flaminio, que se levanta en mitad de la plaza. A pesar de ello, no cabe duda de que si viajas a Roma después de que acaben estos trabajos de restauración las vistas de la Plaza del Popolo desde los Jardines del Pincio serán más hermosas que nunca.