Por si el calor no fuera un trastorno suficiente para los romanos y los turistas que visitan la ciudad, la tierra ha empezado a temblar en esta sofocante primera quincena de julio. La región de Frascati, Roma y los castillos han sufrido en sus carnes un terremoto de 3,4 grados en la escala Richter con el epicentro localizado en las colinas al sur de los montes albanos. Por suerte, sin daños importantes ni víctimas.
- Terremotos en Roma, la tierra tiembla este verano
Fue el lunes por la tarde cuando se vivieron algunas escenas de pánico en distritos de la ciudad como Casilina. También Castel Gandolfo, la residencia estival del Papa, se vio sacudida por un fuerte temblor.
Todo fue un gran susto, solo algunos edificios dañados y ningún herido grave, de modo que los romanos pueden respirar aliviados, a la espera de que se produzca alguna que otra réplica en los próximos días: para los turistas que están pasando unos días en la Ciudad Eterna, solo una anécdota que contar.
Hay que recordar que Roma y la región del Lacio se encuentran en una zona de cierta actividad sísmica y que para muchos italianos sigue todavía vivo el amargo recuerdo de los devastadores terremotos que causaron estragos en la región de Emilia Romagna hace unos meses.
Y ya como curiosidad, viene a cuento recordar aquí la profecía que mantuvo en vilo a muchos el año pasado y que aseguraba que un monstruoso sismo reduciría la Ciudad Eterna a un montón de escombros el 11 de mayo de 2011. Fue Raffaele Bendandi, un astrónomo aficionado y entusiasta de la sismología que llegó a ser bastante famoso en la época de Mussolini. quien predijo el desastre con tanta precisión. Por suerte, se equivocó.